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jueves, 18 de julio de 2024

SOLTAR

Cerré los ojos. Decidí rendirme y suspiré de alivio.

Siempre había nadado a contracorriente, sentía que debía alcanzar los sueños de la niña que un día fui. Sentía que se lo debía a ella; a esa pequeña llena de ilusiones.

Los años pasaban y por más entrega que invertía en todo aquello que me proponía la vida se encargaba de alejarme de mis objetivos, nunca alcanzaba mis metas. 

Dicen que lo único imposible es aquello que no intentas, pero a veces aún dejándote la piel y el alma no está para ti, no es tu destino. ¿No te das cuenta de que ahí no es? Los sueños de esa niña ya no eran los míos, se habían convertido en pesadillas.

Abrí los ojos. Decidí no frustrarme y sonreí al soltarlo todo. Estaba tan saturada que no me di cuenta de que vivía bloqueada, encadenada por mis sueños y metas.

Y sí, tiré la toalla, escogí descansar. Decidí vivir el presente y dejar mi pasado en paz. Necesitaba respirar.

miércoles, 17 de julio de 2024

COBIJO

Quise encontrar consuelo en los mismos brazos que me hirieron. Pretendí sanar bebiendo de los labios que un día me mintieron. Intenté sentir cobijo en un cuerpo que ya me rechazó por completo. Me convencí de que mi única cura la tenía ella; un alma que había hecho caos todo mi universo.

Durante años, obsesionada, convencida, quizás cegada por mi maldito ego, mantuve mi corazón preso; amurallado con una actitud de hielo y protegido por gratos recuerdos. Quise que mi veneno fuera mi antídoto y así me fui consumiendo, entre esperanzas y lamentos a lo largo del tiempo. Me convencí de que mi única salvación era ella, hasta que me vi reflejada en el espejo.

Sólo yo soy mi consuelo, mi salvación, mi cobijo, mi eterno compañero.

miércoles, 10 de julio de 2024

PURA MAGIA


Era pura magia, y ella lo sabía.
Era consciente de su potencial y hasta el máximo lo exprimía.
Entre conjuros, cristales, inciensos y alquimia transcurrían sus días; atrapada en el tiempo, perdida en su propia energía.
A veces regresaba en sí, a su realidad más sombría. Por unos instantes creía encajar, pero la simplicidad de esas mentes le aburrían, apagaban su brillo, la absorbían.

Era pura magia, y ella así lo sentía.
Se refugiaba en sus rituales, se protegía con amuletos y dormía sola en una minúscula cama fría.
Nunca pedía ayuda pero ella siempre la ofrecía. Era sanadora, una persona vitamina, aunque a veces olvidaba sanarse a ella misma.

Era pura magia, y ella lo sufría.
Estancada en una etapa, apegada a un lugar que no le pertenecía. Se sentía vacía, loca y confundida.
Pero ella era pura magia, y eso le daba fuerzas para sobrevivir en el sendero de la vida.

martes, 29 de noviembre de 2016

FORMIDABLE


No era nadie, más creyó que lo era todo. No era especial, pero se sentía formidable. No lucía el rostro más bello, sin embargo adoraba sus propios gestos. No tenía la voz más bonita, aunque siempre cantaba una dulce melodía. No poseía gran altura, pero desde el suelo podía hacer grandes locuras. No gozaba de la mirada más llamativa, pero era la más intensa que se podía ver a lo largo del día. No era la persona más centrada, aunque su locura la hacía ser sensata. No era lista porque pecaba de inocente, pero su inteligencia callaba bocas a los incongruentes. No era nadie, más creyó que lo era todo. Era consigo y para ella. Era su sombra y su fortaleza. Disfrutaba de una gran sonrisa mientras desprendía las lágrimas más dulces y frías. Poseía una sensibilidad extrema que le permitía llegar a almas ajenas. Tenía ese don para regalar momentos inolvidables, quien la conocía grababa su nombre en sus propias carnes. Era constante y comprensiva, nada escapaba a sus premisas. Dejaba huellas sin saberlo, su honestidad no le dejaba verlo. Creyó que no era nadie, pero lo era todo. Era consigo y para ella. Era un ser formidable.

domingo, 13 de septiembre de 2015

VOLUNTAD


Despojándome de mis oscuros y baladíes pensamientos crucé el umbral de la aclamada felicidad, un camino arduo lleno de sinsabores y en ocasiones reavivado por momentos sosegados y eufóricos. No fue fácil conquistar la estabilidad emocional, pero lo divertido y satisfactorio se encuentra en superar las barreras que todos creían inviables, nada es comparable con el sentimiento que recorre toda tu efigie cuando demuestras que se equivocaban cuando decían que no lo lograrías. Yo no me dejé guiar por las personas que me rodeaban, de lo contrario, hoy sería esa mujer abatida e insegura de la que todos hablaban. Nadie reconoce tus méritos, sacrificios y virtudes, pero son los primeros en recordarte tus fracasos, carencias y debilidades con la intención de detener tu crecimiento personal motivados por el miedo de ver cómo evolucionas mientras ellos permanecen en el mismo escalón de la envidia y la resignación. Es obvio que no podemos depender de apoyos externos, tan solo nuestra voluntad y paciencia nos ayudará a obtener esos objetivos que tanto anhelamos.

martes, 7 de abril de 2015

SIN RENCORES

La vida está llena de experiencias, todas constructivas pero no por ello positivas. Nadie dijo que madurar fuese fácil, pero tampoco podemos enfrentarnos a ella como si se tratase de una encrucijada. Todos hemos sufrido un desengaño amoroso, la pérdida de un ser querido, una discusión acalorada con nuestros padres, el rechazo de un grupo social, el menosprecio de un conocido y la decepción del que pensábamos que era nuestro mejor amigo. Momentos desagradables pero necesarios que nos enseñan a resolver conflictos; unos los resolveremos a base de llorar y aguantar el dolor, otros apoyándonos en el hombro de un amigo con un pensamiento más objetivo. En ocasiones simplemente llegaremos a la conclusión de que hay gente que no nos valoran, otras veces admitiremos nuestros propios errores. Pediremos perdón. Sabremos perdonar y dialogaremos con esa persona para solucionar el problema. Todo consiste en no huir, debemos ser fuertes aunque la situación nos supere. 
De nada sirve vivir con miedo, y mucho menos con odio, estas actitudes nos llevan a un malestar constante y nos impiden afrontar los problemas con sabiduría. Es mejor sentarse a hablar y saber perdonar que vivir con la sensación de qué hubiese pasado si hubiéramos hecho algo para intentar solucionarlo. La vida es demasiado corta para andarse con lamentaciones y reproches, somos un suspiro en el tiempo y tenemos que aprovechar la oportunidad que se nos ha dado.  No seamos esclavos de nuestra mente. Vivamos sin rencores.

jueves, 22 de enero de 2015

EMPLEADA EJEMPLAR

Hoy ha sido mi último día de trabajo. Tras seis meses de ensueño compaginando dos puestos laborales totalmente dispares, jardinera y dependienta, he de decir adiós. 

Mi etapa como pluriempleada ha finalizado injustamente. No han sabido valorarme como trabajadora en ninguna de las dos empresas, y ellos saben que soy la empleada perfecta, quizás la más disciplinada; puntual, simpática, con buena presencia, con saber estar, rápida, meticulosa, buena compañera, independiente, participativa y un sin fin de calificativos positivos que iban dirigidos hacia mi persona. No daban crédito a mi capacidad de levantarme a las siete de la mañana para trabajar como jardinera y llegar a casa a las once de la noche después de estar toda la tarde cargando ropa sobre mis hombros por toda la amplia tienda. Estaban orgullosos de tener una empleada como yo, o eso me decían. Los elogios me llovían en ambos empleos, tanto me llovían que acabé empapándome de la buena sensación que me transmitían mis jefes y compañeros, creí que el contrato indefinido sería para mí. Craso error. Al final resulté ser un número más; con mucho esfuerzo pero sin enchufe, y con implicación pero sin llegar a lamer culos no se alcanza el éxito. 
No puedo ocultar mi decepción. Di el doscientos por cien de mí mientras otros compañeros no daban ni el cincuenta por ciento. He tenido que ver cómo se escaqueaban mientras yo me comía todo el trabajo sin quejarme. He trabajado con gripe. He trabajado con lumbalgia. He trabajado con fiebre. He trabajado bajo el intenso sol de agosto. He trabajado bajo la lluvia. He trabajado siempre con ganas. Otros, que sólo tenían un trabajo, deseaban terminar su contrato. Algunos dependientes trataban mal a los clientes y ponían cara de asco. Algunos jardineros se emborrachaban y fumaban mientras se reían de mí por ser la única que se tomaba en serio su trabajo. Y por si esto fuera poco, a mí me acaba el contrato y a ellos los hacen fijos. Lo admito, estoy muy enfadada. 

A pesar de este varapalo que me ha dado la vida continúo viendo el vaso medio lleno. Me voy de ambos trabajos muy orgullosa de mi persona. Me voy con la cabeza bien alta y con la satisfacción de que todo lo he hecho realmente bien. Me he demostrado a mí misma que no necesito de la ayuda de nadie para alcanzar mis metas, he descubierto en mí una capacidad de superación que creía perdida. Mi propia familia estaba convencida de que no podría con los dos empleos, me decían que dejara uno de ellos, que dejara escapar una oportunidad. Sin embargo, fueron sus palabras de desánimo las que me motivaron para seguir adelante y lograr mi objetivo; quería demostrarles que se equivocaban. Les he demostrado que valgo más de lo que piensan.

Sigo opinando que todo pasa por algo. Lo sé. Estas empresas no estaban a mi altura. No soy yo quien pierde dos trabajos, son ellas las que pierden a una empleada ejemplar. Gracias a ellas hoy cuento con un currículum más amplio y variado, y lo que es mejor, he quedado libre para encontrar mi verdadero lugar en el mundo laboral. No he nacido para ser una más, he nacido para triunfar, y quizás ahora sea mi momento.

Hoy me acostaré con la sensación de haber perdido algo, pero siempre hay un mañana, eso es lo que importa.

martes, 13 de enero de 2015

AMBICIÓN

Crecí en un ambiente muy humilde. Durante toda mi vida mis padres me han inculcado el valor de la familia por encima de todo; dicen que los amigos van y vienen pero que la pareja y los hijos son para siempre. Me han mostrado la importancia de encontrar un trabajo honrado y estable, sin importar el cargo al que se ostente; en mi familia no se nos caen los anillos. No obstante, siempre he sentido que he nacido para aspirar a algo más, no estoy hecha para ser una simple empleada, quiero triunfar laboralmente y que mis éxitos profesionales coronen mi autoestima. Deseo fehacientemente mostrarle al mundo que he alcanzado y que voy a seguir alcanzando todas y cada una de las metas que me he propuesto y que me propondré a lo largo de mi existencia. No quiero soñar mi vida, quiero vivir mis sueños, quiero hacer realidad mi utopía más anhelada. Quiero ser una triunfadora. Soy una persona ambiciosa que jamás acepta un no por respuesta. Pienso que las cosas no son imposibles pero que sí pueden ser poco probables. Yo, a pesar de recibir comentarios peyorativos por parte de mis allegados (que en ocasiones pienso que la envidia les corroe por dentro y no desean mi bienestar), con esfuerzo y perseverancia estoy logrando el éxito que un día soñé y que creí improbable. Soy una mujer feliz, estoy orgullosa de mis logros alcanzados y seguiré sumando victorias en el haber de mi ambición. Si alguien te dice que no puedes hacer algo, ¡demuéstrale que se equivoca! Esa es mi inspiración.

martes, 18 de noviembre de 2014

HUMILDAD

Ayer la vida me dio una sabia lección; no me lo tengo que tener tan creído en ningún aspecto de mi día a día. 
En ocasiones necesitamos llevarnos un disgusto para caminar con más cautela, ya que no somos perfectos ni invencibles. El hecho de que estemos atravesando por un magnífico momento no significa que estemos exentos de obstáculos y retos, al contrario, a mayor altura más dificultad. Mi error ha sido creerme una máquina olvidando por momentos que siento, padezco y también me equivoco. Ante todo soy persona, soy aprendiz. Este varapalo inesperado el cual ha llegado en el momento más inoportuno, o quizás más que oportuno (queda por ver el resultado), me abre una puerta hacia un mundo que desconocía, un mundo lleno de nuevos retos intrínsecos que aguardan el momento idóneo para nutrir mi persona de sabiduría. Cierto es que nunca es plato de buen gusto darse con un canto en los dientes, sin embargo, a largo plazo estas desagradables experiencias te hacen madurar y adoptar una postura más objetiva.
Ayer lloré, hoy reflexiono y mañana me superaré.

martes, 17 de diciembre de 2013

EL AÑO QUE VIENE

Siempre ha sido una mujer optimista, una madre luchadora y una esposa inconformista, jamás ha perdido la sonrisa y siempre tiene unas palabras de ánimo para todo aquél que las necesite. Es una persona radiante, inteligente y muy especial. Lleva una vida muy humilde, dedicada a su familia y a su trabajo como cajera en un supermercado. Sin embargo, no siempre había sido así. 

En su juventud había gozado de privilegios; llegó a montar un imperio de la nada, se rodeó de altos cargos y regalaba billetes de quinientos euros como si se tratase de calderilla. Disfrutó al máximo de su dinero; coches de lujos, palacetes, viajes, fiestas, todo lo que un millonario puede permitirse y más. Creyendo que su fortuna seguiría creciendo gracias a la multitud de empresas que formó, olvidó lo más importante; ahorrar para las vacas flacas. Pronto su liquidez se vería sumergida en estafas, demandas e hipotecas. Se quedó sin nada, pero su sonrisa permanecía intacta en su mirada. Prometió a su persona resurgir de las cenizas y construir un nuevo imperio, pero aquella vez la vida no se lo pondría fácil. Durante años luchó a destajo por alcanzar lo que un día fue, pero todo eran malas noticias y estaba dejando pasar sus mejores años. Contra todo pronóstico optó por un plan B; formó una familia. Se casó con un humilde carpintero, tuvo dos hijos preciosos y acabó trabajando en un supermercado. No era lo que esperaba, pero era feliz con su nueva y diferente situación. 

Hasta el día de hoy, y con el optimismo aún arraigado a su ser, no había perdido la esperanza de regresar a sus raíces y así poder bendecir a su familia con una vida mejor. Seguía trabajando en la más absoluta intimidad, su propósito era recuperar su antiguo poder adquisitivo a través de juicios y demandas a proveedores y trabajadores, los cuáles en su día se aprovecharon de su buena voluntad. Había puesto toda su ilusión en el 2013, estaba confiada y daba por hecho que alcanzaría sus objetivos, pero nada más lejos de la realidad. Las sentencias fueron negativas. Pronto llegarían las demandas contra ella exigiéndole los gastos de abogados y procuradores. Su marido se quedó parado,  y a ella le había reducido la jornada con su respectivo sueldo. Jamás imaginó que llegaría al extremo de pedir ayuda a sus padres y amigos. Un día lo tuvo todo, y hoy no tiene nada. Únicamente le queda el amor de su familia y los agradecidos euros que recibe al mes. 

A pesar de las dificultades por las que ha tenido que atravesar durante sus últimos años, continúa manteniendo un pensamiento positivo y sigue confiando en su capacidad de superación. Está decidida en crear otro imperio para que su familia pueda conocer lo que un día fue y estén orgullosos de su persona, porque el último ciclo ha sido para olvidar, pero el año que viene...

miércoles, 16 de octubre de 2013

ATADA Y DESATADA

Parece mentira que en los tiempos que corren y con la edad que sopesa a sus espaldas aún siga con la cantinela de siempre: "No puedo, mis padres se van a enfurecer". Madura su cuerpo y mente, pero no así la actitud de su familia hacia ella. El trato que recibe por parte de sus progenitores es el mismo que recibía diez años atrás, e incluso me atrevería a decir que es peor. Si con diecisiete años no se preocupaban de sus méritos académicos pero sí de con quién salía o dejaba de salir, con veintitantos se siguen entrometiendo en su vida íntima y, además, se inmiscuyen en los trabajos que busca o dejaba de buscar. Se siente atada. 
Ella, muy reacia a cualquier tipo de disputa, intenta pasar desapercibida a ojos de su padre, su mayor detractor; siempre infravalorándola, comparándola con otros (para mal, obviamente), exigiéndole lo superfluo, en definitiva, teniéndola en baja estima. Evidentemente, a veces estalla la rabia contenida en forma de lágrimas e impotencia, pero aún así no se rinde. No le importa que no la valore, aunque le duela. No le importa que la insulte, aunque le saque de sus casillas. Ella lucha por su objetivo, siempre lo ha hecho sin ayuda de nadie y esta vez no iba a ser menos. Intenta labrarse un futuro, la vida que le gustaría tener a medio plazo. El camino no se le presenta fácil, pero tampoco imposible. Es una chica guerrera. Tiene muchísima fuerza de voluntad y, sobre todo, paciencia. Es consciente de que no obtendrá resultados óptimos enseguida, pero está segura de que todo el esfuerzo que lleva invertido en los últimos seis años serán recompensados a base de bien. Se siente orgullosa de quien es, y nadie disipará sus ilusiones. Sabe que el tiempo le dará la razón, su momento algún día llegará y entonces, sólo entonces, callará bocas y perdonará a todos aquellos que nunca confiaron en su valía. No hunde quien quiere sino quien puede, y con ella jamás podrán. Está feliz, llena de energía. Se siente desatada.

martes, 24 de septiembre de 2013

SUERTE

Es momento de reflexionar. A veces las cosas no salen como las teníamos planeadas; se tuercen por el camino o tienen un final inesperado. En esos momentos de frustración o confusión abdicamos en la batalla de la cuál nos creíamos vencedores. Nuestros proyectos se ven truncados y la desidia irrumpe en nuestro destino.
Confiamos en la suerte pero olvidamos que no es eterna, dependimos de algo aleatorio porque nos creíamos especiales, diferentes... Y así nos fue. Al igual que todo lo bueno dicen que dura poco, la suerte se tiene o no se tiene y no es para siempre. Es entonces cuando nos volvemos realistas. Regresamos al punto inicial de partida, pero con más experiencia a nuestras espaldas. Luchamos por lo que deseamos sin depender de nada ni nadie, únicamente confiando en nuestras capacidades y perseverancia, porque... Las cosas buenas tardan en llegar, pero llegan. Uno nunca sabe cuando conseguirá sus objetivos, por ello, no debemos permitir que la desesperanza nos gane. Tenemos que luchar a base de sudor y lágrimas, contra viento y marea y teniendo fe en que las buenas personas al final tenemos nuestra recompensa. No confíes en la suerte, confía en ti.

viernes, 6 de septiembre de 2013

EL SECRETO

El secreto de la felicidad reside en tu ser, el amor que sientas hacia tu persona será el que transmitas a los que te rodeen; nadie quiere a un depresivo que busca la aceptación a través de sus lágrimas. El autoestima que percibas será aquel que te haga triunfar o fracasar; si confías en tus capacidades no habrá crítica que destruya tus ilusiones o proyectos, recuerda que toda opinión, con educación, es constructiva. No realices acciones para que los demás estén orgullosos de ti, hazlas porque te apetece y te hacen sentir bien. La base de la paz interior está en amarse a uno mismo, en reconocer los virtudes pero también los defectos. Las personas necesitamos el reconocimiento positivo de la sociedad, pero éste no será eficaz si no sabemos valorarnos cuando estemos en soledad. No desperdicies las horas auto-destruyéndote o auto-compadeciéndote por creer erróneamente que eres menos valioso que el hijo de tu tío Ernesto, aprovéchalo para conocerte mejor y sacar todas tus aptitudes a relucir. ¡Vamos, que aún tienes tiempo! Tú también eres válido. Eres único e irrepetible. No hay uno como tú. Eres especial en esencia. El secreto de tu éxito no depende de factores externos, depende exclusivamente del provecho que sepas sacarte. No seas idiota. Sonríe. Sé optimista. Deja el rencor a un lado. No seas envidioso, sé ambicioso. No te bloquees en infortunios pasados, aprende de ellos para fortalecer tu presente y asegurarte un futuro labrado. No duermas tanto, ese es el primer paso hacia la muerte. Haz deporte, tu físico y mente te lo agradecerán. Camina erguido, ¡seguro de ti mismo! Pisa fuerte, ¡que te escuchen llegar! Mira tu reflejo plasmado en el espejo. ¡Grítale! Dile que no vas a volver a llorar. Saca pecho y divulga el ejemplo, porque esto, hoy, ha dejado de ser un secreto.

miércoles, 8 de agosto de 2012

MÁS ALLÁ DE LOS SUEÑOS


Más allá de la concepción que podáis tener de mí. Más allá de la indiferencia que represente en vuestros pequeños sesos y en vuestras olvidadizas vidas no voy a claudicar porque me gusta ser así, diferente, única. Mi locura os confunde. Causo estragos en vuestras estúpidas mentes. Intentáis jactaros de mi imaginación cuasirreal, pero no lo conseguís. Ignoráis mis raudos y honestos consejos porque pensáis que proceden de una excéntrica que no sabe lo que dice. La diferencia os aterra y optáis por comer de vuestra propia basura como carroñeros. Mientras sofocáis el hambre con una fría sopa de letras y la sed con efímeros besos, los buenos actos sin lucro quedan olvidados en un cenicero medio roto. 
Yo seré egocéntrica, no tendré el mismo sentido de la coherencia que vosotros y a veces rozaré lo inviable, pero tengo suficiente independencia emocional, es decir, personalidad y empatía, como para saber que no he de reírme de eso que os hace ser tan vulnerables, vuestra ignorancia. 
Preparáis el camino para ser eternos olvidando la verdadera esencia de la vida y creyendo en algo que nadie ha alcanzado, la inmortalidad. Tantos esfuerzos, tanta falsedad, tanto sufrimiento para tener el mismo final que yo, la muerte.
Adoro lo que puedo apreciar y sentir; la brisa en mis mejillas, la arena en mis pies, el calor de una chimenea, la lluvia en mi ropa, el mar en mis huesos, el sol abrasando mi cuerpo, una simple caricia que activa mi libido, en definitiva, vivir. Vosotros, abrazáis lo que no sentís y tenéis lo que no amáis; falacias que habéis creado para tenerlo todo sin tener lo que verdaderamente deseáis, la felicidad.
Pensaréis que estoy inmersa en un trastorno y quizás tengáis razón, prefiero vivir en una burbuja de realidad antes que en un océano ficticio. 
¿Os gusta vivir en una mentira? Pues nadad más profundo, tan profundo que no podáis percibir la claridad, yo seguiré en mi burbuja alcanzando la superficie para sentir el aire que me hace respirar.

domingo, 26 de diciembre de 2010

SÉ QUIEN SOY

Hoy tranquila y sumisa escribo palabras que denotan esperanza, valentía, sosiego, un sin fin de calificativos que forman la nueva emoción que irrumpe en mi interior. Aún no sé definirla con exactitud pues es demasiado precipitado adjudicarle una etiqueta en estos momentos y prefiero dejarme llevar sintiéndola sin miedo. Este sentimiento es tan contradictorio a todos los que he experimentado anteriormente que me hace replantear mi forma de llevar la vida, fruto de ello son las ganas de vivir que presento estos días.
No recuerdo el porqué de mi antigua tristeza, no tenía motivos fructíferos para fabricar lágrimas de cristal, sin embargo, ella se convirtió en mi mejor aliada, quizás para llenar la soledad en la que me veía envuelta o tal vez porque necesitaba sentir algo, necesitaba sentir que seguía viva en ese mundo del que me rodeé sin expectativas; pero...¡Basta de melancolías!
Me quité la venda de los ojos que me mantenía a oscuras en este lugar tan maravilloso, al fin el cubo salió del pozo para llevar el agua a la realidad y poder regar las cosas que pasaban desapercibidas ante mis propias narices.
Ahora sé quien soy y puedo ser, ahora y más que nunca quiero luchar contra esos muros de algodón que me impedían ver más allá de mis fantasías. Ahora respiro sin tragar agujas, tan simple como cerrar los ojos y disfrutar de la esencia que me da los cinco sentidos: la brisa marina en mi piel, el calor del sol en mis mejillas, el olor a jazmín, el roce de una mariposa en mi pelo y la visión de la belleza de las buenas personas. Y es así como me doy cuenta de que soy feliz, que no tenía ningún motivo por el que llorar y lo único de lo que carecía era de la capacidad de disfrutar de todo lo que tenía y podía llegar a tener, pero que a su vez no conseguía obtener debido a mi sobrevaloración de esas pequeñas desavenencias que nos dan la experiencia y la madurez como personas. Ahora siento que quiero
reír, saltar, gritar, soñar, cumplir, amar, correr, abrazar, gozar, trabajar, en definitiva, quiero aprender a vivir.

El miedo, la incertidumbre, el caos, la decepción, la tristeza, son emociones que van quedando arraigadas en mi subconsciente para dejar paso a esta nueva emoción que forjará mi camino hacia un futuro más emprendedor lleno de ambición, buenos momentos y la satisfacción de haber aprovechado mi vida.