Cabecera

viernes, 29 de noviembre de 2024
EL MUNDO
BRUJA
si adivino lo que piensas, si presiento que me buscas pero a la vez te alejas.
Si percibo desde aquí el aroma de tu crema y los susurros en mi oído de tu último poema.
Que me llamen bruja,
por ser un alma vieja, por visitarte en tus sueños, mirarte en silencio y envolverme en tus caderas.
Por secuestrar tus pensamientos, hacerme dueña de ellos y llenar de mágicos recuerdos tu cabeza.
Que me llamen bruja,
si escucho cómo me llamas a través del tiempo y la distancia, sintiendo el cosquilleo de tu suave aliento en mi oreja.
Si cada vez que me miro en el espejo veo el reflejo de tus ojos pardos y tu tez morena.
¡Y que me llamen bruja!
Por manifestarme en cada uno de tus días, por convertirme en una prolongación de tu rabia, tu anhelo, tus deseos y tu tristeza.
Tú, me puedes llamar bruja, pues de mi blanca energía y mis rituales te estoy haciendo presa.
jueves, 18 de julio de 2024
SOLTAR
Cerré los ojos. Decidí rendirme y suspiré de alivio.
Siempre había nadado a contracorriente, sentía que debía alcanzar los sueños de la niña que un día fui. Sentía que se lo debía a ella; a esa pequeña llena de ilusiones.
Los años pasaban y por más entrega que invertía en todo aquello que me proponía la vida se encargaba de alejarme de mis objetivos, nunca alcanzaba mis metas.
Dicen que lo único imposible es aquello que no intentas, pero a veces aún dejándote la piel y el alma no está para ti, no es tu destino. ¿No te das cuenta de que ahí no es? Los sueños de esa niña ya no eran los míos, se habían convertido en pesadillas.
Abrí los ojos. Decidí no frustrarme y sonreí al soltarlo todo. Estaba tan saturada que no me di cuenta de que vivía bloqueada, encadenada por mis sueños y metas.
Y sí, tiré la toalla, escogí descansar. Decidí vivir el presente y dejar mi pasado en paz. Necesitaba respirar.
miércoles, 17 de julio de 2024
AQUÍ ESTOY
Deambulé durante siglos por una oscuridad sibilina con la esperanza de encontrarte de nuevo, con el deseo de volver a reflejarme en aquellos ojos negros.
Viajé a través de diferentes épocas, salté continentes, me fui de nuestra madre Tierra, recorrí galaxias y, pese a mi empeño, no te encontré, estabas demasiado lejos.
Agotada, caí derrumbada, me rendí en un universo desconocido, sin aliento, sin fuerzas, sola ante el silencio y el miedo.